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Posted julio 5, 2015 by De Tapas por Ávila in Consejos
 
 

El mal de la Tapa Fantasma

Algunos establecimientos se abandonan entre semana, exhibiendo menos de la mitad de su oferta tapera.

Por descontado, todos sabemos que Ávila se «peta» de turistas los fines de semana, sobre todo la buena gente de la capital que parece necesitada de algo de aire fresco y que las cosas sepan a lo que tienen que saber, en lugar de a humo de autobús de la EMT. Así que no es de extrañar que los hosteleros abulenses echen el resto en estos días, plagando los mostradores de sus mejores tapas. Además, el flujo de clientela propicia una rápida gestión en cocina y que las tapas estén recién preparadas y no recalentadas en el microondas (cosa comprensible, pero no agradable).

Pero esta desigual demanda puede hacer que algunos establecimientos se abandonen entre semana, exhibiendo menos de la mitad de su oferta. No es un reproche. Cualquiera con un poco de seso sabe que al haber menor clientela es una pena encontrarse al final del día con que tus tapas no han salido y haya que tirarlas a la basura. Pero también es muy triste que aquellos que no salen los fines de semana por no encontrarse con la marabunta turística o los mismos turistas que pretendan ir contracorriente, no puedan disfrutar de las tapas de calidad que los establecimientos se reservan para los días tope.

tapa fantasmaEs por ello que considero esto un problema que llamo, el mal de la tapa fantasma. Llegar a un bar que me han recomendado a las 13:00h (hora «impepinable de la tapa», casi necesaria…¡Obligatoria!) y descubrir que tan solo puedo tomar patatas revolconas (por muy buenas que estén), torreznos o croquetas, y un pincho de tortilla (que en algún caso se ha quedado seca desde las 10 de la mañana), NO ME MOTIVA. Y menos aún sabiendo que esos locales son respetados por su calidad y servicio y que se encuentran en pleno centro donde campa el «turisteo». Veo mostradores vacíos, bandejas limpias y en mis oídos suena… «Uuuuuuh… Fueraaaa de aquiiiiiiií».

No es algo para tomarse a broma. El turista viene todo el año, y cualquier día de la semana (más aún en estas fechas). Y este mal, no es una buena publicidad para los bares de tapas de ningún lugar. Quizá, la solución pase por sacar bandejas más pequeñas, reducir la producción aunque salga un poco más cara, o inventarse una carta de tapas de «entresemana» que aguanten mejor el día o que se preparen en el momento. No sé, no conozco la solución pues no soy hostelero. Soy cliente. Pero la oferta de tapas de Ávila no puede ser algo de fin de semana. A pesar del desigual flujo turístico de la semana.

En ocasiones me encuentro este mal. Tal vez el problema sea mío ya que no puedo ir a los bares a la hora que deciden los hosteleros y quizá deba organizar debidamente mi horario. O sencillamente, voy a los sitios cuando me place, que es, curiosamente, la hora del aperitivo. Pero si lo que encuentro no me place, pues me voy a otro que me plazca.

Por eso, siempre acepto comentarios y consejos, que poder compartir en estas páginas que mejoren mi conocimiento de los bares de Ávila y aplaquen mi ansia tapera. Abierto estoy a vuestra oferta.